Reconstrucción tardará 3 años
SANTIAGO - La reconstrucción en Chile tras el terremoto de 8,8 grados del sábado y el posterior tsunami demorará por los menos tres años, afirmó la presidenta Michelle Bachelet, aún sin entregar una cifra concreta de daños.
La mandataria dijo estar “impactada y consternada” por la tragedia, y agregó que “va a ser muy duro salir adelante” tras el severo terremoto y tsunami que afectó al centro y sur del país.
“Creo que por lo menos demorará prácticamente todo el período del Gobierno próximo o por lo menos 3 años”, dijo Bachelet en una entrevista con la radio ADN de Santiago.
El gobierno del presidente electo Sebastián Piñera asumirá el próximo 11 de marzo y se extenderá por un periodo de cuatro años.
Daños enormes
La magnitud de los daños “es enorme. El terremoto fue devastador”, agregó la mandataria, quien no obstante se manifestó “confiada en que Chile va a salir adelante”.
Según él último informe de la Oficina Nacional de Emergencia, 802 personas murieron durante el terremoto y tsunami en la madrugada del sábado. Las autoridades no han entregado una cifra de desaparecidos. Los daños a las viviendas en las dos regiones más afectadas alcanzan a casi dos millones de personas.
Bachelet viajó la mañana del jueves a las ciudades de Talca y Concepción, que figuran entre las más dañadas por el sismo, para ver cómo se entrega la ayuda a los cientos de miles de damnificados. La demora en distribuir la ayuda ha sido una de las críticas que se le han formulado al gobierno.
La mandataria de los chilenos afirmó que para las tareas de reconstrucción Chile -actual acreedor del FMI- requerirá de algunos créditos internacionales.
“Chile tiene recursos para una cantidad de acciones, pero vamos a tener que pedir crédito al Banco Mundial u otras entidades”, señaló la presidenta, quien agregó que aún no se ha dimensionado la cifra de daños provocada por el terremoto y el posterior tsunami.
Llega la ayuda
La ayuda para los damnificados del sismo que el sábado azotó el sur de Chile llegó por fin el miércoles dando un alivio a ciudades devastadas, mientras continuaba la búsqueda de desaparecidos, especialmente en las poblaciones costeras que fueron sorprendidas por un poderoso tsunami.
Con un saldo que sobrepasa los 800 muertos, la destrucción provocada por el terremoto y el tsunami se extendió a varias ciudades y poblaciones, a donde la ayuda había llegado de manera desigual.
El miércoles la presidenta Michelle Bachelet, muy afectada, reconoció que el sismo y el tsunami generaron un daño generalizado en el sector productivo, afectando duramente las infraestructuras, la agricultura, el comercio, el turismo, la minería, la industria y la construcción del país.


